Gente

Francisco Javier, el mayor, y José Alberto, vecinos de Pinilla.

Un vecino de Pinilla sospecha que uno de sus gemelos no es hijo suyo

«Francisco José tiene los ojos del frutero», asegura afligido.

El pasado viernes Marcos Blanco, de 41 años, se presentó en la comisaría con el boletín de notas de su hijo. «Solo me ha aprobado Religión», le soltó al policía de la entrada que estaba revisando la quiniela, «no puede ser hijo mío».

Este vecino de Pinilla sospecha desde hace años que uno de sus gemelos no es suyo y que su familia lleva ocultándoselo desde que nacieron. «Yo creo que fue idea de mi primo Martín por gastarme una broma en el hospital y no han encontrado el momento de parar», apunta Marcos Blanco. «Se les ha hecho bola».

Los hijos, Francisco Javier, el mayor, y José Alberto, parecen divertirse viendo la angustia de su padre: «A ver si tiene huevos a desheredarme, a mí la legítima no me la quita ni Dios», señala el mayor descojonado.

Este leonés atribulado asegura que no es por el dinero: «donde comen dos comen tres, el problema es ser el último en saberlo», señala, «la cara de tonto que se te queda». Finalmente no ha presentado denuncia.

¿Te ha gustado?

Close

Puedes compartir este artículo en las redes sociales... ;)